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¿ESPAÑOL O CASTELLANO?
_¿Cuál Es el nombre apropiado de nuestro idioma:
español o castellano?
_ Desde el punto de vista de la universidad lingüística,
la designación técnica de la lengua es español,
no castellano. No hay ninguna pérdida de identidad
ni dificultad por decir castellano, se pueden utilizar ambas
designaciones. El hecho de que se denomine “española”
al habla nuestra, no quiere decir que sea española
argentina: es el habla de los argentinos, no el de los españoles;
es el español hablado en la Argentina. Por eso muchos,
con toda autoridad, hablan del español argentino,
como lo es el portugués brasileño, en Brasil,
o el inglés americano en Estados Unidos.
Nuestra preferencia por el "castellano” se impuso,
también, durante las guerras de la Independencia,
porque mencionarlo "español” era visto
como una forma de permanencia de sujeción al país
del cual pretendíamos escindirnos políticamente.
A tal punto, que por decreto se proscribió la palabra
pejerrey, ya que por su terminación se asociaba con
el Rey de España. Entonces, se lo empezó a
llamar "pez de agua dulce”.
Palermo Viejo
Ayres de Español, Spanish Center está ubicado
en el corazón de lo que tradicionalmente los porteños
conocen como Palermo Viejo; en los últimos años
los comerciantes comenzaron a llamar a esta zona Palermo
Soho, porque hay aquí gran cantidad de galerías
de arte y talleres de artistas plásticos, así
como negocios de diseño y ropa artesanal. Pero también
está Palermo Hollywood: la parte del barrio que queda
cruzando la avenida Juan B. Justo., donde conviven los restaurantes
con las productoras de cine y televisión, de allí
su nueva denominación. Tanto en Soho como en Hollywood
abundan los bares y restaurantes de todo tipo de comidas:
mexicana, vietnamita, brasileña, japonesa, italiana,
armenia, marroquí, española y por supuesto
la típica comida argentina tanto porteña como
regional.
En todos los negocios se pueden retirar mapas indicadores
de los sitios de interés y de los comercios. El turista
se encuentra con infinidad de negocios armados en casas
viejas recicladas. Esta modernidad convive con la historia
del barrio que late en sus adoquines, en los angelitos esculpidos
en algunas fachadas, en los zaguanes o en los talleres mecánicos
desde los que suena un tango. También las poesías
de Borges se esconden en cada esquina. Precisamente, la
calle Jorge Luis Borges, que es la antigua Serrano, fue
llamada así en honor al escritor que vivio en el
2245 de esa calle durante algunos años de su infancia.
En esa época, hacia 1910, Borges conoció a
los verdaderos malevos o cuchilleros, a algunos los vio,
otros le llegaron por los relatos de los vecinos. Todos
estos personajes viven en muchos de sus cuentos.
El barrio es tranquilo durante la semana pero es otro desde
el viernes y hasta el domingo. Los fines de semana los turistas
invaden las calles en busca de artesanías y objetos
de diseño. En las dos plazas del barrio (Honduras
y Borges; Costa Rica y Armenia), se arman ferias de artesanos
y artistas plásticos.
Como sonido de fondo, a partir de octubre y desde el atardecer
se escucha el ritmo de los tambores y tumbadoras de los
grupos de murga. Grandes y chicos enseñan los pasos
de baile y ensayan en las calles; se preparan para el carnaval
de febrero, un resabio de la población negra que
habitó el Río de la Plata y que perdura vivo
desde siempre en Palermo.
Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges, nuestro escritor más importante,
sumó a su vasta cultura universal los recuerdos de
su niñez transcurrida en Palermo y su amor por Buenos
Aires, creando una verdadera mitología de malevos
y cuchilleros. Estos habitaron las orillas del arroyo Maldonado
que hoy corre debajo de la Av. J B Justo. Borges escribió
milongas que fueron musicalizadas por Piazzola y numerosas
poesías y cuentos donde perduran los mitos porteños.
Siempre recordó una Buenos Aires a la que amó,
y que ya solo perdura en las calles de San Telmo, Barracas
o Palermo: las casas con zaguanes, los patios con aljibe,
las esquinas de los almacenes donde se bailaba el tango.
Aquí tienen un fragmento de su poesía:
FUNDACIÓN MÍTICA DE BUENOS AIRES (fragmento)
Una manzana entera pero en mitá del campo
expuesta a las auroras y lluvias y suestadas
la manzana pareja que persiste en mi barrio:
Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga.
Un almacén rosado como revés de naipe
brilló y en la trastienda conversaron un truco;
el almacén rosado floreció en un compadre,
ya patrón de la esquina, ya resentido y duro.
El primer organito salvaba el horizonte
con su achacoso porte, su habanera y su gringo.
El corralón seguro ya opinaba Yrigoyen,
algún piano mandaba tangos de Saborido.
Una cigarrería sahumó como una rosa
el desierto. La tarde se había ahondado en ayeres,
los hombres compartieron un pasado ilusorio.
Solo faltó una cosa: la vereda de enfrente.
A mí se me hace cuento que nació
Buenos Aires:
la juzgo tan eterna como el agua y el aire.
JORGE LUIS BORGES
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